Centro: COLEGIO MARISTAS SANTA MARÍA
Localidad: TOLEDO (CASTILLA LA MANCHA)
Categoría: C3 (2º ESO)
Descripción: ¡Bienvenidos a Olimpo Today, el programa donde los dioses griegos dejan el monte Olimpo y se cuelan en las ondas para traer la mitología al presente con un formato divertido y radiofónico!
En este podcast, nuestras reporteras de 2º de ESO han viajado al pasado (sin que Zeus las convierta en sapos) para ofrecernos una dramatización original basada en uno de los relatos más conocidos de la mitología griega. Con creatividad, humor y mucha expresión oral, el alumnado se ha metido en la piel de héroes, dioses y criaturas legendarias.
Hoy en exclusiva: «Teseo, Ariadna y el Minotauro», una historia épica llena de aventuras, tensión y emoción, donde el valor de Teseo, la ayuda de Ariadna y el misterio del laberinto cobran vida gracias a las voces del alumnado.
El podcast combina narración, interpretación de personajes y estilo informativo, como si fuera un auténtico programa de radio, trabajando así la comunicación oral, la entonación y el trabajo cooperativo.
No os lo perdáis: historia, humor y tragedia clásica con voces de auténticos semidioses en formación.
La sintonía de entrada y salida del programa «Hoy Maristas” ha sido creada por el profesorado con Audacity. Los efectos de sonido han sido extraídos de Pixabay y la imagen ha sido creada y tratada con Canva (plataforma de diseño gráfico en línea).
Guión:
Introducción
Locutor: ¡Bienvenidos a Olimpo Today! Hoy presentamos: Teseo, Ariadna y el Minotauro. ¡Bienvenidos, simplones y llorones! Excepto los que son como Ares, que esos no tienen ni un poco de agua en sus ojos. Hoy os traemos en Olimpo Today la historia de Ariadna la llorona, contada por los dioses en persona. ¡Vamos! Que parece esto el reality show de Sálvame en Naranja porque están más enfadados entre ellos…
Desarrollo del Mito
Atenea: Madre mía, chicos, ¡el chisme que traigo!
Todos: ¡Chisme!
Artemisa: Sois todos unos pijos, aunque por enterarme tampoco va a pasar nada. ¿Qué ha pasado, Atenea?
Artemisa: El chisme es vida, y yo tengo que enviar toda esta información, como soy el mensajero de los dioses…
Hermes: Bueno, pues aquí te traigo información, Hermes. ¿Os acordáis del laberinto que construyó Dédalo donde guardaron a un Minotauro dentro?
Perséfone: ¡Ah, sí! Es verdad. ¡Qué atrocidad de monstruo! Mitad humano y con cabeza de toro. ¡Buaj, qué asco!
Atenea: Ya ves, Perséfone. Bueno, Ariadna era la hija de Minos y de… ¿cómo se llamaba?
Todos: ¡Pasífae!
Atenea: Eso, Pasífae de Creta. Su padre tenía en un laberinto al Minotauro, al que había que alimentar con gente ateniense cada nueve años.
Hermes: ¡Ah! Yo sé su historia. Un muchacho al que le tocaba pagar su tributo,
Teseo, el hijo de Egeo, el rey de Atenas, se ofrece a ir al laberinto a matar al Minotauro.
Perséfone: ¡Jo, qué valiente!
Hermes: Oye, ¿me dejáis seguir explicando?
Artemisa: ¡Uy, que se enfada la niña! Artemisa, cállate que no me puedo enterar del chisme. Sigo contando con tu permiso, Atenea.
Atenea: Mmm…
Hermes: La hija de Minos, Ariadna, vio a Teseo y se enamoró de él, por lo que decidió ayudarlo con la condición de que se casara con ella y se la llevara muy lejos de su temible padre.
Artemisa: ¡Ah, qué asco! Por todos esos caninos…
Atenea: Es precioso, Artemisa. Tú escucha: Ariadna le regaló un ovillo para que, una vez en el laberinto, fuera desenrollándolo y pudiera servirle de guía e indicarle el camino de regreso. Teseo fue el más destacado de los jóvenes presos y le ayudaron a matarlo. Hermes, ¿sabes algo más sobre lo que pasó?
Hermes: ¡Pues claro! Yo llevo todos los chismes del Olimpo. Teseo se acercó al Minotauro, valiente, le agarró de los cuernos, alzó su espada y… ¡le cortó la cabeza de cuajo! [Efecto de sonido de espada]
Atenea: Podrías guardarte esos detalles, Hermes.
Hermes: Es que todas sois tan delicadas…
Todos: ¿Delicadas?
Artemisa: ¡Hermes, te voy a incrustar la flecha en el maldito careto!
Perséfone: ¡Eh, paz, Artemisa! ¿Y qué pasó después, Atenea?
Atenea: Cuando Minos supo que Teseo había matado al Minotauro, obviamente montó en cólera.
Perséfone: ¡Adivino! Teseo tuvo que apresurarse en la huida en el barco, en la que le acompañó Ariadna, tal y como hizo su promesa. ¡Vaya par de tortolitos, qué romántico!
Atenea: Pero Perséfone… yo creo que no te sabes el final.
Perséfone: Ya, ya… ¿pero acaba bien, no?
Hermes: Bueno, pero…
Perséfone: ¿Cómo que «pero»?
Atenea: Perséfone, ¿cómo te lo decimos? Pues que cuando llegaron a la isla de Naxos, el barco hizo escala y Teseo abandonó en la orilla a Ariadna mientras ella dormía.
Perséfone: ¡¿Qué?! ¡¿Pero cómo se puede ser tan estúpido?! ¡Por todas las lechugas!
Atenea: Pero Artemisa, ¡cállate, tontolaba!
Artemisa: ¿Tontolaba yo?
Hermes: Espera, no entremos en peleas otra vez. La historia no ha acabado aún, Perséfone.
Perséfone: ¡Menos mal! Por todos los rosales y los claveles.
Atenea: En todo caso, la desesperación de Ariadna no duró mucho. Un bellísimo joven, transportado por un extraño carro cubierto de racimos y uvas, salió a su encuentro.
Perséfone: Espera… ¿ese no es Dioniso, el dios del vino?
Hermes: ¡Premio! Era el dios Dioniso, que se había enamorado de Ariadna y quería proponerle casamiento.
Perséfone: ¡Anda, mira tú! Menos mal que Ariadna no terminó sola. ¡Es que todos los hombres sois iguales!
Hermes: Pero, ¿yo qué he hecho? Ese es Zeus…
Cierre
Atenea: ¡Qué historia tan chula! No me sabía el final.
Artemisa: Tienes razón, Atenea. Quitando todo el romanticismo, está muy bien.
Hermes: Ay, Artemisa, tan virgen como siempre… Yo me voy, que tengo más lío que la empresa de Amazon y SEUR juntas. ¡Adiós!
Todos: ¡Adiós, Hermes!
Locutor: Pongan todos en los comentarios un «F» por Ariadna… ¡Que no, que es broma! Espero que hayáis disfrutado olvidando todas las peleas y que os hayáis nutrido enteros de mitología griega. Esta noche yo voy a soñar con minotauros, porque a este paso…
Sintonía final: Radio Maristas Toledo. La radio que educa.
