Nombre del centro escolar: CEIPSO Laura García Noblejas y Brunet
Localidad: Villaviciosa de Odón
Comunidad autónoma: Comunidad de Madrid
Categoría 2
Título: Curiosidades del mundo
Sinopsis: En este episodio del proyecto escolar RadioLaura, los alumnos de 4º. B presentan un divertido recorrido por las curiosidades culturales y gastronómicas de cinco países a través de un tono humorístico y dialogado.
Guion:
Samuel: Hola, somos alumnos de 4º. B y hoy os vamos a contar culturas de países y empezamos con Italia, en la guerra mundial contra la piña y el cuchillo. Atención, Italia a la vista. Escuchen esto. En Italia ponerle piña a la pizza es un crimen internacional. Si lo haces el pizzero te mira con una cara que te mueres. Ah, y tampoco le cortéis los espaguetis con cuchillos. Si lo hacéis, suena una alarma roja y aparece una abuelita italiana a darte con la cuchara de madera. Es el único lugar donde comer pasta es más difícil que pasar un examen sorpresa de Historia sin haber abierto el libro. Oye, chicos, en serio, ¿os gusta a vosotros tomar piña con pizza?
Jara: No, es un poquito asqueroso.
Ana: No, es tipo comerse una fruta con una pizza. ¡Qué asco!
Lucía: Yo estoy con los italianos.
Samuel: Es que la pizza está buena.
Mateo: O cortar la pasta con tu cuchillo.
Ana: A que sí, a que sí.
Mateo: Bienvenidos a México, el superpoder del picante. Para empezar, hablemos de cómo pueden aguantar los mexicanos el chile, el picante. Tú les ves comiéndose un chile y están súper tranquilos. Yo quiero probar el chile, me lo como y me arde la boca. Nuestra comida es arte. Lo que pasa es que esta comodidad diferente. Pensad cómo podría ser una misma comida, por ejemplo, imaginaos un trozo de jamón diferente, acomodado. ¿Cómo podría ser? Pues eso, con una tortilla.
Ana: Pues es como tipo es la misma comida, sabe igual, pero diferente.
Mateo: Sí, o sea, es tiene el mismo sabor porque es la misma comida.
Ana: Pero es súper diferente.
Mateo: ¡Ya! Es la misma comida y no es la misma, pero utiliza la misma comida.
Jara: Claro.
Samuel: Sí. O sea, es raro.
Lucía: Viajamos a Alemania, el país donde el tiempo no corre. Marchan en fila. Si la clase empieza a las 8:00 y tú llegas a las 8:00 con un segundo, antes o después, el profesor ya te puso falta, reporte y mandó un correo a tus abuelos. Son tan mutuales que hasta los perros ladran a la hora exacta. Es el paraíso de los directores. Ahí no existe “es que había mucho atasco» o «es que el camión no pasaba”. Si llegas tarde, te miran como si hubieras roto un castillo de 500 años con un balón de fútbol. Además, tienen miles de castillos. Pero olvídense del wifi. En las torres de piedra. Imaginen vivir en un castillo, pero no poder ver YouTube porque las paredes tienen 3 metros de puro orden alemán.
Ana: Jope. Pues yo así… sin wifi no vivo, ¿eh?
Mateo: Eso es lo peor que me puede pasar.
Lucía: Creo que ni tú ni nadie.
Samuel: Porque es que sin ver YouTube yo me muero.
Mateo: Es lo peor.
Ana: Viajamos a Portugal, el gallo que sabe más que el director, el país, que parece un baño gigante. Por todas las paredes tienen cuadritos de colores llamados azulejos, pero lo más loco es su símbolo: un gallo asado que habla. Dice la leyenda que un hombre está a punto de ser castigado injustamente y gritó: «Es tan cierto que soy inocente como que ese gallo que se van a comer va a cantar.» ¡Y pum!, el gallo se levantó del plato y empezó a cantar la, la, la, la, la, la, la. Ese gallo es el mejor. mejor abogado del mundo. Deberíamos tener uno en la entrada de la escuela para cuando nos metamos en líos. ¿Os gustaría tener un uno de esos en la entrada?
Mateo: Estaría gracioso.
Samuel: Estaría muy guay.
Lucía: Pero como no es real, pues…
Jara: Pero bueno, molaría.
Lucía: Molaría, sí, eso sí, eso sí…
Mateo: Portarnos mal y estar hablando castigados con un gallo.
Jara: Y cerramos rápido con Francia. Es el único país donde puedes ir por la calle con un pan de 1 metro bajo el brazo llamado baguette y nadie piensa que vas a jugar al béisbol. La ley es tan estricta que ese pan solo puede tener cuatro ingredientes. Si el panadero se equivoca, va directo a la cárcel de los carbohidratos. Bueno, ¿os parece bien lo de los carbohidratos?
Mateo: Pues no, porque si fuese francés por que se equivoque no le tienen que llevar a la cárcel esa de los carbohidratos. Pobrecillo.
Lucía: Por qué lo tienen que llevar a la cárcel esa de los carbohidratos.
Mateo: Pobrecillo.
Jara: No es crimen.
Mateo: Bueno, espero que os haya gustado el proyecto.
Ana: Ha molado mucho, ¿no?
Lucía: Además, lo de contar cosas de los países, además que los hemos elegido nosotros y tal.
Mateo: Ha molado un montón. Bueno, adiós.
Todos a la vez: Adiós.
Créditos de la producción:
La elección de los países y la búsqueda de información, así como la elaboración del guion original, su grabación y la selección de las bases musicales, han sido realizadas íntegramente por el alumnado de 4.º B: Samuel, Lucía, Ana, Mateo y Jara, bajo la guía de su maestro de Lengua Castellana y Literatura y Matemáticas, David Cordón.
Las melodías de acompañamiento son:
- Funiculì, funiculà (Luigi Denza)
- Will He Shoemaker (Michael Giacchino)
- German Polka Music – Oktoberfest
- Portuguese Fado Instrumental
- La Vie En Rose Instrumental (Louis Gugliemi)
